sábado, 31 de diciembre de 2011

mi cursilería de fin de año... y bue

Y se termina nomás el año.. o ya se terminó luego. Hoy, 31 de diciembre realmente no quería caer en las cursilerías del balance del año y ponerme extremadamente sensiblona ni nada, pero lástima. Puedo decir que este fue un muy buen año!

Empezando por lo laboral, entrar al CIRD fue lo mejor que me pudo haber pasado, sobre todo después del bajón que fue en un principio no volver a la cantina. Me dí cuenta de que realmente todo sucede por algo y "no hay mal que por bien no venga". En el CIRD (donde en teoría estaría solo dos meses, luego 3, luego 5 y sigo hasta ahora) me tocó conocer gente increíble, trabajar en un proyecto increíble y hacer lo que me gusta. Un equipo humano excelente, gente que está ahí por pasión y por deseo de construir algo realmente, en este caso particular colaborar con la construcción de la memoria histórica del país. Aprendí y sigo aprendiendo muchísimo, profesional y personalmente. Hoy puedo decir que estoy feliz y orgullosa de pertenecer al equipo de comunicación de la fundación CIRD.



Por otro lado, capaz en la facultad no tuve el mejor año, puedo decir que aprendí un poco más en los pasillos que en las aulas de clase. Lo que más me marcó fueron las amistades nuevas y las fortalecidas durante este 2011. Abrí mucho mi mente y al mismo tiempo pude fortalecer mis principios e ideales, mis creencias y mis expectativas en cuanto a la vida misma. Conocí gente que no esperaba conocer pero que, de cierta forma, me hizo crecer mucho.



Realmente, conocí a mucha gente este año, diferente a la del entorno en que solía manejarme. Me enamoré un poco, me divertí mucho, y me apasioné más. Y hablando de pasiones, quizá no pude seguir tanto a mi queridísimo club Cerro Porteño como hubiera deseado, pero el sentimiento solo creció; también llegué a conocer más a fondo a varios amigos de los que me dio el Ciclón. Creció mi pasión por la música, aunque no la haga, la disfruto cada vez más y es para mi algo totalmente imprescindible. Fui a varios conciertos, los de Aerosmith y Guns que quedan para la historia, y varios de grupos nacionales que me hicieron ver el gran talento que hay acá; y me enamoré de DOKMA, que pasó a ser un escalón aparte entre mis prioridades por muy raro que pueda sonar eso (jaja).




También, de cierta forma, se puede decir que me distancié un poco de algunas personas, como por ejemplo compañeras de colegio, pero al final sigue habiendo ese vínculo tan fuerte aunque nos veamos tan poco. Sencillamente, hay personas que marcan nuestra vida de una manera tan fuerte, que hasta al señor tiempo le cuesta borrar esas marcas .No puedo dejar de mencionar a la bebé hermosa que llegó a nuestras vidas: Ana  Pau, tesoro de su tía, aunque también desearía poder verla un poco más seguido.





En cuanto a mi familia, bueno, fue un año complicado... muchas idas y vueltas de la vida, PRUEBAS, unas más complicadas que otras; pero al fin todo ayuda a aprender a valorar a las personas, en especial a los más importantes y cercanos como son los familiares que, al final, siempre están. Este año conocí más a mis hermanos, que cada día me sorprenden más y los admiro y quiero más; a mis primos y primas, que son únicos; a mis tíos y tías, manga de viejos sabios y divertidos (igual nos reímos con o de ellos); mis sobrinitos hermosisimos; y a mis papás, ejemplos de vida para mí y para mis hermanos en lo que es lucha, humildad, perseverancia, dedicación y lo que es el amor de verdad. Los adoro a ambos.
Y bueno, tampoco puedo dejar de mencionar a Mamami, cómo la extrañamos todo este año, pero cómo su presencia se siente siempre.


Por todo esto no puedo más que dar gracias: a Dios por todo lo que me dió, a mi familia y a mis amigos simplemente por ser y estar siempre, y ayudarme a crecer sin dejar de ser yo. GRACIAS





Vale un trago, SALUD!